Cómo bien sabemos, contratar internet de alta velocidad es una necesidad cada vez más importante en nuestras vidas cotidianas. Desafortunadamente, no en todas partes existe cobertura de fibra óptica, una situación que se puede convertir en un problema serio cuando se trata de mudarnos a una nueva casa y querer tener una conexión de banda ancha rápida y estable. Afortunadamente, existen opciones alternativas para tener acceso a internet de banda ancha, aun sin tener fibra óptica disponible.

Alternativas de internet de banda ancha por cable

 

Una de las alternativas más comunes a la fibra óptica para el acceso a internet de banda ancha es a través de servicios de cable o de ADSL. Muchos proveedores de televisión por cable o de telefonía fija, ofrecen servicios de internet a través de su red de cables existente. A menudo, estas redes pueden proporcionar velocidades de descarga y carga que ronden entre los 30 y  hasta 100 Mbps o más, velocidad suficiente para satisfacer las necesidades de los usuarios en general.

 

Su popularidad se debe al hecho de que este tipo de servicios suelen tener una mayor cobertura, principalmente porque operan desde hace más tiempo que la fibra óptica y han podido llegar a una mayor cantidad de espacios.

Alternativas de banda ancha inalámbrica

 

Otra opción para tener acceso a internet de banda ancha sin fibra óptica es a través de la tecnología inalámbrica. En áreas donde no hay una red de fibra óptica disponible, es posible que los proveedores de servicios de internet utilicen tecnologías inalámbricas para proporcionar conexión de alta velocidad.

 

Existen varios servicios de internet inalámbrico en el país que se pueden usar para proporcionar acceso a internet de banda ancha, como el satélite o el 4G/5G. Cada tecnología tiene sus propias limitaciones y beneficios, por ejemplo, los paquetes de telefonía móvil modernos cuentan con cobertura en mayor porcentaje de territorio que el internet de fibra y son capaces de alcanzar velocidades de navegación cada vez más altas, de hecho en cuanto el 5G tenga mayor cobertura esta velocidad será muy similar a la ofrecida con fibra óptica.

 

Sin embargo, una de sus limitantes es el hecho de que la mayoría de estos paquetes se encuentran limitados en cuanto al consumo de datos, es decir, es necesario medir su uso para evitar cargos adicionales. Pero es posible que en un futuro esta situación pueda cambiar, tal como sucedió con los servicios de llamadas, las cuales anteriormente se cobraba por minuto y actualmente ya son ilimitadas.

 

En conclusión, podemos afirmar que no tener acceso a fibra óptica no significa que no se pueda tener acceso a internet de banda ancha, pues gracias a la tecnología contamos con otras opciones viables y eficaces para conectarnos, ya sea por cableado o inalámbricamente. Lo fundamental es primero investigar a los proveedores que presenten servicio en el área que nos interese e iniciar el proceso de contratación con cierta anticipación, de esta forma el servicio podrá estar operativo  y disfrutaremos de él en cuanto nos mudemos a nuestra nueva casa.